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Antonio Parra Velasco

Antonio Parra Velasco (Guayaquil, 17 de diciembre de 1900 - 28 de octubre de 1994) fue un jurisconsulto, profesor, diplomático, político e internacionalista ecuatoriano. Hijo de don Francisco Parra Díaz, oriundo de Montevideo, Uruguay y de la Sra. Rosa Velasco Buchelli, nacida en Riobamba, Ecuador.
Se desempeñó como embajador de Ecuador en Francia, Gran Bretaña y, por dos ocasiones, en Venezuela.
Durante su período en el rectorado de la Universidad de Guayaquil, fue precursor de la fundación de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), para la que puso a disposición las primeras oficinas y luego vendió un terreno de su propiedad, donde se construiría el primer campus de la misma.

Hijo de Francisco Parra Díaz y Rosa Velasco Buchelli, inició su educación en casa, con un tutor particular. Más tarde entró a la escuela Santistevan de Guayaquil, que era dirigida por sacerdotes. Luego fue a Quito, donde inició la secundaria en un internado. En 1912 viajó a París, con su madre y hermanos, donde entró al colegio Saint Dominique y Lacordair. Posteriormente ingresó al conocido colegio Janson de Sally, donde se gradúa de Bachiller.

La guerra (la primera Guerra Mundial) obligó a que la familia regrese a Guayaquil (1916). Sin embargo, él permaneció en París para continuar sus estudios. Vivió en una buhardilla, modestamente, como un estudiante más, en el barrio latino.

Obtuvo su bachillerato francés, que en ese entonces se hacia en dos partes (la primera, la importante, que se exigía para continuar estudios universitarios; y la otra parte, principalmente sobre temas filosóficos y matemáticos más avanzada), en la Sorbona.

A su retorno de París, luego de su graduación, le fue negada la matrícula en la Universidad de Guayaquil debido a que no existían convenios educativos con Francia en esos momentos. Intentó regresar a París para continuar sus estudios allá pero, una vez terminada la guerra, los franceses habían decidido dar prioridad a su propia gente, lo que lo dejó sin cupo. Pese a todo, logró matricularse en la Escuela de Altos Estudios Comerciales, donde cursa un año; siendo la situación económica un factor primordial para que no pueda continuar sus estudios en París.

Decide volver al Ecuador, donde se encuentras nuevamente con el impedimento de la falta de convenios educativos entre los dos países. Fue el doctor Vicente Trujillo, quien en ése momento ejercía como rector del Colegio Vicente Rocafuerte, quien lo invitó a dictar las cátedras de inglés y francés; el que luego creyó conveniente darle la oportunidad al joven, de rendir el exámen que le permita obtener un nuevo título de bachiller, ya avalado por el ministerio de educación ecuatoriano. Así se realizó: se preparó durante tres meses para finalmente obtener el bachillerato local.

De inmediato se matriculó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Guayaquil.

Ya en la universidad, se inscribió en los grupos de debate que, para esos tiempos, incluían a estudiantes de derecho y economía de la universidad de Yale, quienes recorrían algunos países de hispanoamérica discutiendo temas de política internacional con sus contrapartes locales. La prensa le dió mucha importancia a esos debates en los que el equipo ecuatoriano era representado por Antonio Parra Velasco, Pedro Saab y Piluco Pino. Fue un acérrimo opositor a la inversión extranjera indiscriminada, especialmente la norteamericana, basados en la premisa "Donde hay un dólar americano está su ejército para protegerlo".

Sin embargo, sería su tesis universitaria la que terminaría de dar forma a la doctrina con la que llevó sus acciones y decisiones a lo largo de su vida. Un documento que, hasta ahora, ha sido de profunda influencia en la visualización de la política interna de nuestro país.

En el sur de España, en Sierra Bermeja, Provincia de Málaga, Andalucía se encuentra la villa Casares, una de las ciudades blancas desde la que se otea al África morisca, levantada al pie de una frondosa cañada, rodeada de tierra y dos manantiales de aguas minerales famosas desde el tiempo del imperio romano.

Se puede describir Casares como un pueblo muy hermoso y pintoresco encaramado en una montaña, con los restos de un viejo castillo derruido en la cima y, junto a este, el cementerio. Situado a uno 20 kilómetros al interior de Estepóna, en un paraje agreste, de extraordinaria belleza que fue un puesto romano, posteriormente convertido en fortaleza árabe.

Llama la atención que una buena parte de los habitantes se apellidaran Parra.

Genealogía


El tatarabuelo del Dr. Parra Velasco, también llamado Antonio, fue oriundo de Casares; nació en el puerto de Algeciras y fue bautizado en la Iglesia de Santa María de la Palma, edificada en 1735 y consagrada en 1829. Es un bello templo situado en la plaza alta a una cuadra del mar. Ahí fue bautizado su hijo, Bartolomé. Fue también ahí donde éste último contrajo matrimonio con María Dolores Rodríguez, procreando a don José Parra Rodríguez, abuelo del doctor Parra Velasco; quien fuera llamado “Papá José” por sus familiares, aunque sus coterráneos lo conocían como “Don José”. Él también bautizado en aquella iglesia, testigo de los orígenes de la familia Parra, a la que la familia guarda profundo respeto y admiración por su significado en la vida de cada uno de sus miembros.

Don José Parra Rodríguez quien migró desde Algeciras a sudamérica;, estableciéndose primero en Montevideo, Uruguay. Allá conoció y se casó con Doña Juana Díaz Manzanete, con quien procreó dos hijos: Antonio Parra Díaz y Francisco Parra Díaz; siendo esté último padre del Dr. Antonio Parra Velasco.

Francisco Parra Díaz se dedicó desde muy joven a los negocios. Tenía a su haber transporte fluvial, áreas agrícolas, aserraderos, cines y ganado vacuno. Todo esto bajo la razón social de "Parra y Compañía". Conoció a Rosa Velasco Buchelli, riobambeña, y finalmente se casó con ella; procreando cuatro hijos: Dolores, Antonio, Brenda y Ovidio.

Antonio Parra Velasco, segundo de los cuatro, cuya obra ha pasado a formar parte importante de la historia del Ecuador, es a quien se dedica este site.

Matrimonio Antonio Parra con Maura Gil


Corría el año de 1930, cuando el joven Antonio Parra Velasco contrajo nupcias con Maura Gíl Arízaga, hija de Carlos Gíl Quezada y Emilia Arízaga Luque. Juntos tuvieron siete hijos:

Francisco Antonio Hubert Parra Gíl, eminente médico endocrinólogo, escritor y, al final de su vida, agricultor. Fue director del Instituto Nacional de Higiene "Leopoldo Izquieta Pérez"; profesor universitario y ministro de Salud Pública durante el último período presidencial del Dr. José María Velasco Ibarra. Fue en este cargo que instituyó el servicio de medicina rural como requerimiento previo al ejercicio de la carrera de medicina.

Antonio Guido Gerard Parra Gíl, quien compartió con su padre el interés por la política y diplomacia. Sostenían una relación epistolar en la que compartían sus experiencias dentro del ejercicio diplomático. Está casado con Sandra Arosemena Peet, con quien tiene dos hijas.

José Ramiro Parra Gil, empresario exitoso en el campo inmobiliario y financiero. Ejerció también como embajador del Ecuador en Italia.

Simón del Ávila Parra Gíl, reconocido empresario guayaquileño cuyo éxito en los negocios son solo comparables a su labor social enfocada en la educación.

Maura, María Fernanda y, la casi olvidada, María de Lourdes, quien nació en Quito, falleciendo tristemente a los pocos días de nacida.El dr. Parra Velasco, tuvo dos hijos más:

Beatriz Parra Durango, hija de Dora Durango López. Es una conocida soprano estudiada en canto lírico en el Conservatorio "Antonio Neumante" y especializada en el Conservatorio "Tchaikovski" en Moscú.

Gregorio Parra Muñóz, hijo de Fanny Muñóz. Es capitán del ejército ecuatoriano.


Descendencia

El Viejo León, como sus hijos llamaban cariñosamente al doctor Antonio Parra Velasco falleció en Guayaquil el 28 de octubre de 1994; dejando un legado de lucha por el desarrollo y crecimiento social, educativo e internacional en el Ecuador.

Su labor, tanto en la política, como en las relaciones internacionales del país, ha sido objetos de numerosos análisis y convirtió su obra en la base de muchos de los proyectos que se llevaron a cabo en la segunda mitad del siglo XX.

Sepelio - Dr. Antonio Parra Velasco

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